Santander: “Puertochico” y Castelar.

Inaugura este barrio una rotonda, (Plaza de Matías Montero) que reparte juego entre las varias calles(Hernán Cortés, Castelar, Peña Herbosa, Juan de la Cosa, Bonifaz, Casimiro Sainz y Tetuán) que, junto con el puerto deportivo, forman Puertochico.
Estas calles fueron en su mayor parte, sede de la antigua población marinera cuando aún no se había trasladado al Barrio Pesquero. El Paseo de Castelar, que lleva el mismo nombre que la calle, es uno de los enclaves más selectos de la ciudad. Al frente el puerto y El Real Club Marítimo de Santander (Latitud 43º 28’N longitud 03º 48’W). Al otro lado la Escuela de Vela, Car Principe Felipe, contianumos la vista con un lateral del Palacio de Festivales, la conocida como “Cuesta del Gas”, para terminar de nuevo con los edificios de Castelar. Haciendo esquina, el Edificio del Banco Vitalicio, cuya fachada dicen los entendidos es sobria, aunque a mí lo que me parece es soberbiamente espectacular.
Varios de los restaurantes más famosos de Santander se concentran aquí. Dedicaré un post específico para restaurantes, pero aquí os adelanto algunos. Y dejo sus enlaces en el apartado webs de Santander.

El Puerto: Bueno, muy bueno, pero caro, carísimo. El género de primera, pero pagas la marca.

La Mulata: Periódicamente realizan ferias gastronómicas centradas en un producto del mar, por ejemplo la feria del langostino. Si coincidís con alguna de ellas podeís aprovechar a conocer el sitio, por unos 25,00 euros hay varios platos a degustar de la especialidad que corresponde a esas jornadas, y en cantidad ilimitada. Puedes comer, por ejemplo, langostinos preparados de varias maneras hasta que el cuerpo aguante. El truco: bebidas, postre , no están incluido en el precio y es obligatoria su consumición. A esto añadiremos el IVA. Regalarlo, no lo regalan ni en feria. También productos de primera calidad y, ¿Por qué no darse un capricho?

La Posada del Mar: Encantadores. Precio alto y productos de gran calidad. Reconozco que es uno de mis sitios preferidos.No se si soy objetiva en mi valoración. Lo mio con este local es enamoramiento a primera vista. Agradecería vuestra impresión si os animáis a ir.

La Bombi: Cocina de mercado y local llevado por la familia Movellán, que al pie del cañón suelen atender a los clientes. Precio, sin ir a mariscos, de entre 50 /60 euros siempre quecomo bebida, no añadamos una bodega especial. Su barra suele estar abarrotada y quizá para probar, es buena opción picar algo en ella.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Descubriendo Santander y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s